viernes, 16 de noviembre de 2012

Revolución inminente.

Una noticia tecnológica puede revolucionar el mundo de las baterias recargables. El anuncio en si trata sobre un sistema híbrido desarrollado con ultracondensadores y baterias de Li-po. El segundo elemento es conocido y temido por todos pero el primero no, se trata de un ultracondensador construido a base de nanotubos insertados entre célulosa (papel) y esto forma pequeños condensadores y agrupandoilos  se forma un ultracondensador con un almacenamiento comparable al de una batería, con la ventaja de que estas baterías serán más baratas y no usan materiales tóxicos.
Para entendernos un condensador consiste en dos electrodos (placas de material conductor) separadas por una fina capa de material aislante (un dieléctrico). Al hacer pasar una corriente eléctrica a través del condensador, en los electrodos se forma un campo eléctrico capaz de almacenar energía, que puede liberarse posteriormente.
En teoría los condensadores son muy superiores a las baterías convencionales; son baratos, sin elementos tóxicos, no son inflamables y su vida útil es teoricamente infinita; pero todas estas ventajas se venian abajo ante un gran inconveniente de escasa capacidad de almacenamiento en comparación con la capacidad de cualquier batería.
 Siempre ha habido en consecuencia un interés en en desarrollar condensadores de alta capacidad de almacenaje, interés que está empezando a dar frutos gracias a la nanotecnología, o más concretamente gracias a unos nanoconductores, unos tubos microscópicos de carbono que serán los protagonistas de la próxima gran revolución tecnológica.
¿Que supondrán estos supercondensadores? La clave reside en que la capacidad de un condensador viene determinada, entre otras cosas, por el grosor del dieléctrico que separa los electródos; cuanto más fino sea el dieléctrico, mas capacidad tendrá el condensador; pues bien, el uso de nanotubos permite que el grosor del dieléctrico sea de nanómetros (un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro).Esto traducido a efectos prácticos significa romper la barrera de carga/descarga es decir, poder someter a estos ultracapacitadores a tensiones muy elevadas durante periodos muy cortos y que estos permitan la liberación de esa energia de manera constante y además al ritmo que se les marque.
Las aplicaciones en las que no me voy a meter van a ir desde la automoción hasta un ascensor que podria funcionar con aportes energéticos puntuales (algo así como una nevera) recargando la bateria durante el descenso y liberando esta energía para ascender. Pero en iluminación subterránea podria darse el concepto de poder disponer de ilúminación infiníta con un peso nímio, incluso el ultracondensador podria ir almacenado en el propio frontal de manera que el portapilas seria innecesario, este ultracondensador podría venir cargado de casa o descargado y simplemente con el movimiento transmitido a una pequeña bobina se conseguiria energía suficiente para alimentar el sistema de manera autónoma y con unos rendimientos perfectamente válidos. Si el sistema continúa desarrollandose en pocos años veremos que todos los sistemas eléctricos podrían funcionar de manera inalámbrica de ser necesario y ser cargados por inducción o sistemas mecánicos.
Llegado el momento la energia solar seria más que suficiente para abastecer las necesidades humanas (aunque a dia de hoy ya lo sea y no nos permítan emplearla)

2 comentarios:

  1. Ohhhhhhh... muy interesante, me lo apunto en la agenda de cosas muy útiles para la humanidad.

    Gracias por tu información.

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  2. Muy bueno, espero que pronto sea una realidad.
    Gracias por compartir esta información con el resto de los humanos.

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